Uno buscando el bosque... y tanto árbol en frente, no te deja verlo. Basta con alejarse un poco y nos podemos dar cuenta que se ve mucho mas claro desde afuera que estando dentro de él, ya que se nos hace imposible percibir su densidad y extensión cuando uno hace parte del bosque y se ignora donde termina uno y comienza el mismo.
¿Por qué no?
¿Y si los sueños son sólo ventanas en la que podemos ver de forma intermitente lo que ocurre en otras vidas?
Comentarios